En la industria de procesos —como la petroquímica, la alimentaria o la energética— los intercambiadores de calor son equipos críticos para la eficiencia operativa. En particular, los haces de tubos representan un componente esencial en la transferencia de calor. Sin embargo, debido a las condiciones extremas de temperatura, presión y corrosión, su vida útil puede verse comprometida si no se implementan estrategias adecuadas de mantenimiento y monitoreo.
A continuación se presentan las principales prácticas para prolongar la vida útil de los haces tubulares y reducir el riesgo de fallas catastróficas o pérdida de eficiencia térmica.
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