Programar un mantenimiento preventivo para tu flota evita fallas que retrasan tus operaciones o propician accidentes que ponen en peligro a tus operadores o a la carga. Además de asegurar la seguridad y confiabilidad de los vehículos, un programa bien estructurado ayuda a reducir el consumo de combustible en flotillas, al garantizar que los motores y sistemas funcionen de manera óptima y eficiente, evitando acelerones, paradas bruscas y sobreconsumo de combustible.
Este tipo de mantenimiento de flotas es programable de acuerdo con las recomendaciones del fabricante y las actividades de la empresa, evitando interrupciones que afecten la productividad. Aplicar estas rutinas periódicas también proporciona consejos prácticos para reducir los costos de gestión de mantenimiento, ya que disminuye la necesidad de reparaciones urgentes, optimiza el uso de repuestos y reduce los tiempos de inactividad.
Además, los operadores deben realizar inspecciones diarias de sus unidades, revisando niveles de aceite, presión de llantas y adoptando un estilo de manejo eficiente. La combinación de mantenimiento programado y hábitos de conducción adecuados genera beneficios económicos directos y prolonga la vida útil de los vehículos.
El mantenimiento preventivo permite planificar los servicios, programando revisiones y reemplazos de componentes según la recomendación del fabricante, evitando que las unidades se detengan en momentos críticos. Esto contribuye a reducir costos operativos y asegura la disponibilidad de la flota, mejorando la productividad general de la empresa.
Las características de un buen servicio preventivo son:
- Periódico. Es decir que se realizan de manera rutinaria con base a parámetros de tiempo o distancia recorridos por las unidades.
- Son programables para no afectar las operaciones cotidianas de la empresa.
- Sistemático. Siguen un listado de revisiones obligatorias según lo recomendado por el fabricante en el manual de uso de cada vehículo.
Qué pasa cuando no se previene
Cuando no se da el seguimiento correcto del mantenimiento, el uso continuo de las unidades provoca fallas que deben ser atendidas de forma inmediata. Esta reacción se conoce como mantenimiento correctivo, es decir, son las acciones que responden a una falla del vehículo, haciendo inevitable que entre en el taller para hacerlo funcionar en condiciones óptimas de nuevo.
El mantenimiento correctivo o reactivo tiene un costo mayor y puede requerir personal especializado, puede implicar gastos adicionales por la necesidad de trasladar la unidad desde el lugar donde sufrió la avería hasta el taller, contratar el servicio de reparación de manera urgente con el sobreprecio que significa y, como resultado, trastocar las actividades programadas afectando al desempeño y la productividad de toda la flota.
Resultados de una buena prevención
No poner atención oportuna puede resultar en más costos a largo tiempo, por este motivo implementar un programa de mantenimiento preventivo traería ahorros, así como otros beneficios:
- Menores costos de operación
Aun cuando comúnmente se considera que se invierte más al dar mantenimiento periódico a las unidades, la realidad es que es más costoso no hacerlo y tener parado un vehículo improductivo.
En este sentido, también hay que considerar los ahorros en combustible que se obtienen cuando se opera un vehículo verificado y en óptimo estado de funcionamiento.
Además, el mantenimiento preventivo asegura que se alargue la vida útil de la unidad, lo que conserva su valor de reventa.
- Programación eficiente de los servicios
Llevar un calendario de servicios de mantenimiento permite decidir el mejor momento para que una unidad pase al taller.
Programar estos servicios, aumenta la productividad de la flota al no sacar de operación en horarios de trabajo a las unidades o redistribuir las tareas entre las que estén en servicio mientras una va al taller.
- Mayor seguridad
El mantenimiento preventivo asegura a conductores y carga durante su trayecto, sin el riesgo de que una descompostura los haga sufrir un accidente o los detenga y exponga a asaltos o impactos por parte de otros vehículos.
Cómo implementar el mantenimiento preventivo
Un plan de mantenimiento preventivo requiere tener en claro algunos aspectos para que su implementación sea eficiente.
- Se deben en listar las tareas a realizar durante el servicio dependiendo del modelo de vehículo, con base en las recomendaciones del fabricante. Este checklist incluye tareas como cambiar filtros y aceite, medir el líquido de transmisión, inspeccionar sistemas de combustible, transmisión y enfriamiento, revisar el estado de juntas, bandas y mangueras, confirmar el buen funcionamiento del sistema de frenos y eléctrico, así como la suspensión y la dirección, verificar que funcionen correctamente todos los testigos y las luces, etc.
- Es importante establecer el criterio que determinará la frecuencia de los servicios, ya sea por la distancia recorrida o el tiempo transcurrido desde el mantenimiento anterior.
- Hay que definir los intervalos de los servicios, los cuales variarán según el criterio seleccionado, el tipo de vehículo y el uso que se le da, ya sea que lo operen diferentes conductores, lleven cargas más pesadas o circulen en terrenos accidentados.
- Es importante diseñar un proceso mediante el cual los operadores se vuelvan parte activa de las acciones de prevención y elaboren reportes diarios de inspecciones y quejas sobre el funcionamiento de sus unidades.
- Hay que decidir si los servicios se subcontratarán a un taller mecánico especializado o si se harán en las instalaciones de la empresa, para lo cual deberás contratar a los técnicos calificados para realizar inspecciones y brindar los servicios de mantenimiento y reparación.
- Considerar la oportunidad de adquirir un software que dé seguimiento a los servicios a que se ha sometido cada unidad, evalúe su desempeño mediante reportes periódicos y documente las reparaciones que se le han realizado. La automatización de la programación de mantenimientos garantizará que se realicen oportunamente y se cumplan con las condiciones que mejoren la seguridad y productividad de los vehículos, al tiempo que eliminará la posibilidad de errores humanos e impulsará la eficiencia de la flota.
Los riesgos de no implementar un mantenimiento preventivo superan por mucho el costo de implementar un sistema de servicios preventivos para tu flota.
Un vehículo averiado representa costos extra, no solo por la reparación en sí sino por el hecho de tenerlo detenido, siendo improductivo, lo que afectará la rentabilidad de tu empresa.
Aplicar este tipo de servicios, por tanto, es una decisión administrativa inteligente para asegurar que tu flota esté en operación y sea productiva en todo momento con el fin de mantener altos niveles de satisfacción de tus clientes y tu competitividad.
